lunes, 28 de abril de 2008

Guía monumental de Cantalejo. Segovia

Iglesia parroquial de San Andrés de Cantalejo, Segovia

La iglesia parroquial de San Andrés de Cantalejo es un enorme edificio de trazas tardogóticas, renacentistas y barrocas. Se situúa en el solar donde presumiblemente existió el correspondiente templo románico.
Presenta tres baves abovedadas con crucería estrellada muy compleja, propia del siglo XVI, a base de arcos terceletes y combados. También es destacable su alta torre estructurada por varios cuerpos

Ermita de Nuestra Señora del Pinar de Cantalejo.
La devoción secular que la comarca de Cantalejo tiene por la Ermita de Nuestra Señora del Pinar no ha servido para evitar una de las más desastrosas adulteraciones artísticas de la provincia.
Para visitar esta ermita hay que seguir la carretera que va de Cantalejo a Cuéllar y desviarse a las afuera siguiendo la señalización de "Casa de la Ermita".
Esta construcción, que popularmente se atribuye a los templarios, pudo situarse sobre algún santuario de época tardorrománica y visigoda. El hecho es que este edificio inicialmente, pertenecía al románico inercial, muy popular, de una nave y cabecera con ábside semicircular, portada meridional y galería porticada. Desde su construcción ha sufrido todo tipo de transformaciones, durante los siglos XVIII, XIX y XX. El elemento más respetado es su portada meridional de tres arquivoltas lisas menos la intermedia, de baquetón, que apean sobre dos columnas con capiteles lisos.
Además de la adición de sacristías, galería moderna, etc., de forma inaudita, la cabecera sufrió el añadido de una capa de ladrillo hasta media altura que recubre los vanos de las ventanas, adulterando su sobriedad románica.
Tras el parche de ladrillo se abren tres ventanales con rosca sobre capiteles sencillos. Aún se conserva la corona de canecillos de nacela.
El Interior también fue repintado y desfigurado, aunque se respetaron los arcos ciegos sobre pilastras de los muros del presbiterio.

En los alrededores de Cantalejo: iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Valdesimonte
A tan solo 8 km de Cantalejo, en dirección sureste, está el pequeño pueblo de Valdesiminte.
Su iglesia parroquial dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, conserva su modesta cabecera románica de semitambor, cuya fábrica es de mampostería. Conserva un ventanal interesante, cuyos capiteles muestran distintas aves ruda pero expresivamente talladas.

Guía monumental de Aguilafuente. Segovia

Iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora de Aguilafuente

La gran parroquial de Aguilafuente en un buen ejemplo del inconformismo del espíritu hispano que impulsa a constructores y artistas a reformar y reformar lo reformado. El resultado del proceso de construcción y sucesivas alteraciones en este templo es el de una construcción pintoresca, con mezcla de volúmenes, formas y estilos.
Probablemente en el siglo XII, se alzó una iglesia de una nave, con cabecera de ladrillo. En el XIII, se añadiría una nave al norte con cabecera de ábside de tambor liso de calicanto con verdugadas de ladrillo. También la fuerte torre, dataría de esta época, ya de transición del románico al gótico.
Siguieron las reformas a finales del XV o comienzos del XVI, que dejaron una magnífica puerta del último gótico. Otras alteraciones se realizarían ya en el XVIII.
En 1972 fue restaurada coincidiendo con el V centenario del sínodo provincial celebrado aquí en 1472, y cuyas actas fueron el primer documento español realizado en imprenta.
El ábside principal, junto a la torre son los elementos más interesantes. El primero tiene al exterior tres series de arquerías ciegas y dobladas sin separación por alfices e impostas. Todo el hemiciclo, o mejor dicho, el polígono, pues cada columna de arcos forma un filete plano, apoya sobre un zócalo de calicanto. Una cinta continua de esquinillas corona el ábside. En el interior la cabecera se muestra más vistosa y perfectamente restaurada. Un arco triunfal de cuatro arquivoltas arranca de una imposta de nacela. El presbiterio está dividido por un arco fajón, mientras que sus muros laterales de adornan con arcos ciegos. La cabecera se ilumina mediante tres ventanales de triple rosca.
La torre tiene cuatro cuerpos, pero a la obra románica-gótica sólo pertenecen los tres primeros. De planta cuadrada, sorprende su altura y solidez, al disponer de pocos vanos. Su fábrica es mampostería con esquinas de refuerzo de sillería. El tercer cuerpo tiene un par de vanos ojivales en cada costado, que fueron agrandados posteriormente hacia abajo rompiendo la imposta. Por encima se conserva la corona de canecillos de proa de nave que soportaban el antiguo remate de la torre, y actualmente tras la adición del cuerpo superior, parece un motivo de decoración sin función práctica.

Iglesia de San Juan
La iglesia de San Juan de Aguilafuente sufrió un grave incendio que la convirtió en una ruina, próxima a su definitiva desaparición. En los años 90 del siglo pasado fue restaurada y salvada. Hoy luce magnífica en las afueras del pueblo siendo destinada a museo municipal. Es Monumento Histórico-Artístico.
Originalmente era una iglesia con una nave y cabecera cuadrada, principalmente de mampostería, aunque el ladrillo fue utilizado para esquinas, vanos y bóveda del ábside.
Tenía una galería al norte, que fue cegada para ensanchar el templo abriendo dos arcos apuntados en el muro primitivo de la nave.
Conserva dos puertas de su antigua fábrica mudéjar del siglo XIII. La meridional tiene cuatro arquivoltas de ladrillo sobre imposta de nacela con alfiz que arranca a la altura de la citada imposta. La puerta septentrional es en realidad el ingreso al antiguo pórtico, y también tiene cuatro roscas de ladrillo de diferente anchura.
Mayor interés tiene la torre románica adosada a la cabecera por su lado meridional. Su fábrica es mampostería con sillares en las esquinas en el cuerpo inferior. El segundo cuerpo, que es el de campanas, muestra mayor nobleza al estar íntegramente construido con sillería, y tiene dos ventanales en cada cara, con arcos de medio punto sobre columnas.

(arte e historia) de Riaza (Segovia) y el románico rural de su entorno

Introducción a la guía de arte (monumentos y rutas) de Riaza, Segovia

Historia y descripción de Riaza
La Villa de Riaza se sitúa al este de la provincia de Segovia, cerca ya de Soria. Riaza es junto a Ayllón y Maderuelo, los núcleos urbanos más importantes de este sector de Segovia que es el más despoblado y, al mismo tiempo, de los más ricos monumentalmente.
Parece que Riaza fue fundada en el siglo X en tiempos de Gonzalo Fernández, hijo del Conde Fernán González.

Plaza Mayor de Riaza Estatua en Riaza Ayuntamiento en la Plaza Mayor. Riaza

Monumentos de Riaza
Monumentalmente, el encanto principal de Riaza se centra en la arquitectura tradicional de su cuidado casco antiguo, por encima del valor de edificios específicos. En este contexto, sobresale su pintoresca Plaza Mayor.
En lo concreto, la iglesia parroquial de la Virgen del Manto es un noble edificio gótico - renacentista de voluminosas formas. Riaza también muestra un buen número de ermitas en sus alrededores, como la de San Roque y Hontanares, de gran popularidad.
No obstante, y como veremos al final, Riaza puede convertirse en un buen punto de partida para numerosas excursiones y rutas para conocer el románico rural del este de la provincia de Segovia. La oferta hostelera es buena, a diferenecia de las pequeñas aldeas que se encuentran a su alredededor.

Plaza Mayor
Segovia está bien nutrida de plazas monumentales, como las de Sepúlveda, Pedraza, Ayllón, etc.
Riaza es también una de ellas y de las más pintorescas. Típica plaza asoportalada castellana que se emplea como coso taurino. En esta plaza se encuentra el Ayuntamiento o Casa Consistorial, que es un edifico del siglo XVII.

Iglesia Parroquial de de Riaza. Nuestra Señora del Manto
La iglesia de de Nuestra Señora del Manto es un sobrio y monumental edificio de arquitectura tardogótica y decoración renacentista (siglos XV-XVI).
Es una iglesia de tres naves con tres capillas y un campanario cuadrado que domina la población.
En su interior destacan la imagen de un Cristo yacente de estilo barroco y desgarrador aspecto dramático. Es una talla de madera articulada de finales del siglo XVII. Aún más valor tiene una Piedad de madera policromada de estilo manierista de excepcional calidad.

Ermita de San Roque
La ermita de san Roque se levanta en el llamado Rasero o parque - explanada que hoy se dedica para actividades de esparcimiento.
Es un pequeño templo rural de finales del siglo XVI.

Ermita de Hontanares
Esta ermita está a unos pocos kilómetros de Riaza y es un humilde edificio del siglo XVII. Sin embargo, se tiene gran devoción por la Virgen de Hontanares que alberga y se hacen coloristas romerías.

Rutas desde Riaza: el románico rural
La privilegiada situación de Riaza, en la falda de la Sierra de Guadarrama, permite al turista hacer excursiones basadas en el senderismo o practicar esquí o incluso el golf. Pero monumentalmente, la comarca es rica en románico rural de gran encanto.
No muy lejos de Riaza y casi llegando a Ayllón, tenemos la iglesia porticada de Santa María de Riaza. que puede presumir de conservar el mejor ejemplo de un tipo de pórtico románico basado en la secuencia de arquerías sobre pilares (no columnas).
También podemos desplazarnos a la encantadora iglesia de Sotos de Sepúlveda, con su portadita oculta y su curioso y atípico arco triunfal o a Castillejo de Mesleón con buena cabecera y monumental portada (de nuevo oculta tras las paredes del porche de rigor).
Pero hemos elegido dos pueblos y dos iglesias cercanas a Riaza por razones de acceso: Cerezo de Arriba y Alquité. Por Cerezo de Arriba se ha de pasar cuando se viaja a Riaza desde Segovia o Madrid, que es lo más habitual, por lo que hacer una breve parada no costará tiempo y sí una agradable sorpresa.
Alquité se ha elegido también por la cercanía a la Ermita de Hontanares, corazon religioso de la comarca de Riaza y que el visitante a esta villa seguro que no omitirá.

Cerezo de Arriba
Al margen de Riaza, Cerezo de Arriba es una de las poblaciones con mayor vitalidad de la comarca. Se encuentra a sólo 10 kilómetros de Riaza en dirección a Segovia, en la carretera N-110.
La población se avista desde lejos gracias a la torre de la iglesia que emerge altiva sobre las viviendas. Se trata del campanario del templo parroquial, que como en tantos otros, el auge constructivo barroco acabó con la nave del templo románico y alzó la torre, permaneciendo sólo la cabecera.
Presenta un ábside de semitambor que alterna fábrica de calicanto en su parte inferior con perfecta sillería en su zona alta. No tiene columnas entregas pero sí dos impostas. La más baja, a la altura del arranque de los ventanales es sencilla y la segunda, a la altura de los cimacios presenta temas vegetales.
Lo más valioso son sin duda los tres ventanales que muestras en sus capiteles todo el repertorio de animales fantásticos: aves, arpías, basiliscos, grifos, sirenas...

La corona de canecillos está muy desgastada.
En el interior, un retablo barroco oculta el ábside. El arco triunfal es de medio punto con capiteles donde la figura del león es especialmente protagonista.
Parece que alguna relación hay entre los artífices que trabajaron en las iglesias de Castillejo, Cerezo y Languilla, visitada en de los inocentes en que dos mujeres parecen sacrificar a un niño para evitar su muerte ante el verdugo, una pareja de arpías voluminosas y de plumaje silense, un guerrero luchando contra un león y una escena de lucha entre guerreros que atraviesan con sus lanzaa los escudos de sus oponentes.
El interior, salvo por el retablo barroco que ciega el ábside, conserva sus elementos! originales en buen estado. La nave tiene cu biertas de madera, no así la cabecera que se aboveda con cañón y horno en presbiterio y ábside respectivamente.
Especialmente atractivo es la forma de estructurar el arco triunfal, de medio punto, con parecido esquema al de una portada, con dos arquivoltas que voltean sobre dobles columnas.
Los capiteles del arco triunfal, ambos de idéntico motivo, ofrecen una magnífica factura. Sus capiteles representan elegantes hojas de acanto talladas a bajo relieve, pero con exquisita finura de cincel.

Alquité
Alquité es una minúscula aldea situada a 8 kilómetros de Riaza en dirección al noreste. Para llegar hay que tomar la misma carretera qque conduce a la Ermita de Hontanares, la SG-V-1111. Cuando llegamos a su destartalada iglesia, poco nos hace prever la sorpresa que nos aguarda dentro. Y es que, como es norma en el románico segoviano, la puerta no se encuentra visible desde el exterior, sino tapada por las paredes de una estancia adosada.
Si logramos encontrarla abierta o nos dejan las llaves, nos encontramos ante una portadita de modestas dimensiones de tres arquivoltas. tanto la primera como la tercera presentan contenidas decoraciones geométricas. pero interesa la intermedia por su gran riqueza iconográfica.
La secuencia de figuras es la siguiente: personaje cabalgando al lomo de una arpía, cinco trasgos con alas plegadas, un trasgo con las alas desplegadas, un personaje con brazos convertidos en alas con un escudo que lleva una cruz, un David músico tocando un instrumento y dos figuras de luchas entre personajes y monstruos demoniacos.
La relación con Burgo de Osma se establece principalmente por la similitud de los trasgos esculpidos en esta puerta y los hallados en los arcos de acceso de la sala capitular al claustro de la catedral soriana.
No cabe duda de que los artífices de esta arquivolta son más rudos que aquellos maestros que trabajaron en la seo osmense. Sin embargo, no podemos dejar de reconocer que, en algunas tallas de Alquité, la composición de las figuras refleja intensa expresividad y dramatismo.
La lucha entre el alma humana y las fuerzas del mal se representa mediante el combate entre un caballero y un descomunal animal diabólico que gira su cuerpo de forma violenta y amenazante, encarando su feroz rostro hacia el jinete. Este, aunque resuelto a la lucha, ha de evitar la embestida tirando de su cabalgadura hacia atrás y volteando su cabeza para evitar la agresión.
Los capiteles de las columnas incluyen buenos ejemplos de escultura heredera del claustro de Silos. La composición, la textura de lomos y plumaje, y la decoración vegetal de la pareja de cuadrúpedos y arpías de los capiteles de la puerta evidencian el influjo silense.